El bollo de Pascua es un dulce asturiano de la provincia de Avilés. Según la tradición, los padrinos lo regalan a sus ahijados el domingo de Pascua. Se trata de un mantecado de varios pisos de altura, decorado con bombones o figuras de chocolate. Actualmente se puede comprar en cualquier época del año en alguna de las muchas confiterías locales. El de Vidal es uno de los que más fama tienen.

Para 4 personas

Dificultad: fácil

Tiempo: 1 hora

Ingredientes:

  • 4 huevos
  • 250 g de azúcar
  • 250 de manteca
  • 250 de harina
  • mantequilla
  • ralladura de 1 limón
  • azúcar glas

Preparación:

  1. Calentar la mantequilla en una cazuela y añadirle la manteca y la ralladura de limón, batiendo con la batidora hasta conseguir una textura cremosa. Incorporar los huevos, uno a uno y a continuación el azúcar. Echar la harina y empezar a amasar con las manos en lugar de con la máquina.
  2. Precalentar el horno a 180 ºC, untar un molde cuadrado (existe un molde específico para este postre que se vende en Avilés) con mantequilla y verter la mezcla. Los moldes tienen distinto tamaño, lo que permite hacer varios pisos. Normalmente tienen dos o tres pisos.
  3. Meter al horno y dejar cocer durante 40 minutos. La manera de saber si está listo es introducir un palillo en el bizcocho y si sale limpio es que ya está cocido. Desmoldar y dejar enfriar sobre una rejilla.
  4. Mientras tanto, preparar el glaseado. En un bol incorporar el azúcar y 1 o 2 cucharadas de agua, según lo que necesite. Repartir sobre el bollo de Pascua una vez que se enfríe. Se suele decorar con bombones en las esquinas.