El arte de la belleza

Corazón de melón
Venus salida del mar,
Del negro de un mejillón,
Son tus ojos en su punto de sal 

(Danza invisible, Sabor de amor…)

Mmmmmmm, ¡delicioso! Una no puede dejar de pensar en olores, sabores, texturas cada vez que escucha esta canción y es que Danza Invisible ya lo tenían claro por aquel entonces cuando cantaban lo de “Labios de fresa sabor de amor, culpa de la fruta de la pasión”…. La belleza al natural es todo un arte y además nos sienta mucho mejor.

En los últimos tiempos el ser humano ha experimentado un gran avance en cuestiones técnicas y mecánicas. Qué sería de nosotros sin el teléfono móvil, la quintaesencia de la comunicación, o sin el correo electrónico, o el i-pod, o la agenda electrónica, o el pen drive, o los usb de última generación… ¡Basta! Sí, lo sabemos, es demasiado para cualquiera. El hecho de que últimamente la mayoría de nuestras penas y ataques de nervios estén relacionados con el estrés no debería sorprendernos a estas alturas, y probablemente sea por esto que también, últimamente, estemos volviendo a la esencia, y nunca mejor dicho, de las cosas.

El boom de los alimentos orgánicos y biológicos que se ha experimentado desde hace ya algún tiempo corresponde en buena medida a la necesidad que tenemos de volver al origen de las cosas, a lo natural, al disfrute de los olores y los sabores, a la calma, a lo que realmente es bueno para nuestro cuerpo y nuestra alma. Prueba de ello son la aparición de numerosas dietas macrobióticas, métodos de relajación como el Yoga y el Taichí, los masajes con piedras volcánicas, la moda ecológica, los productos estéticos de bio-belleza, la aromaterapia… Las grandes marcas no paran de sacar nuevas líneas de productos basados en ingredientes naturales que prometen mejorar nuestro sistema por dentro y por fuera, pero eso ya lo sabían nuestras abuelas, y antes que ellas, las abuelas de nuestras abuelas y así hasta la mismísima Cleopatra que ya usaba leche de burra en su baño diario. Para estar bella, es decir, estar y ser naturalmente bello o bella, no es necesario gastar una fortuna en el último lanzamiento de líneas de belleza del diseñador de turno lo único que necesitas es simplemente ¡una buena nevera!

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Sí queridos amigos, si os creíais que la única manera de estar a la última era dejarse el sueldo de un mes en el spa de la esquina os equivocáis, lo último en belleza y lo que a lo largo de la historia más ha funcionado, a pesar de los peelings químicos de última generación, son los productos naturales que se encuentran en el huerto, el jardín y el supermercado de debajo del portal de tu casa. Y como desde aquí nos preocupamos por vuestro bolsillo y por vuestro bienestar, os proponemos una serie de consejos, trucos y recetas para que vosotros mismo, en el calor de vuestro hogar, en paz o en compañía, disfruteis, os diviertais y os mejoreis por dentro y por fuera. Si no nos creeis, siguid los pots que os iremos poniendo, os proponemos pruebas irrefutables de que no hay nada como las fresas para la boca y la sal para el cuerpo, y es que, como ya decía Danza invisible, ¡nada nos gusta más que tu!