La tierna carne de ternera asturiana y el queso Cabrales son una de las combinaciones más comunes en los restaurantes del Principado de Asturias, que dan lugar a un delicioso plato: los escalopines al Cabrales. Se trata de filetes de ternera de pequeño tamaño, muy tiernos, que parece que se deshacen en la boca del comensal.

La salsa de Cabrales es, probablemente, la aplicación culinaria más utilizada de este popular queso azul. Su fuerte sabor la convierte en la idónea para acompañar carnes rojas, como la ternera o el buey. Se sirve tanto con escalopines como con el solomillo o el entrecot.

Habitualmente se cubre esta carne con un poco de la salsa, pero no en exceso porque puede resultar demasiado fuerte. Aparte, en un pequeño cuenco, se sirve más salsa de queso para que el comensal añada la cantidad que considere oportuno.

También es un acompañamiento perfecto para las patatas fritas, ingrediente que suele incorporarse como guarnición en estos platos de carne.

Escalopines de ternera con salsa de Cabrales

In irresistible plato para toda la familia
Plato Carne
Cocina Española
Referencia cabrales, escalopines

Ingredientes

  • 8 escalopines de ternera
  • 200 ml de leche
  • 1 huevo
  • 1 diente de ajo
  • 4 patatas
  • harina
  • perejil
  • sal
  • aceite de oliva

Para la salsa:

  • 150 g de queso Cabrales
  • ½ cebolla
  • 200 ml de nata líquida
  • ½ vaso de sidra
  • harina opcional

Elaboración paso a paso

  • Picar el ajo y el perejil y echarlo en un bol junto con la leche y sal. Sumergir los escalopines en esta mezcla durante al menos una hora antes de empezar a preparar la receta para que se empapen del sabor y queden más tiernos.
  • Preparar mientras tanto la salsa. Picar la cebolla en pequeños dados y sofreírla en una sartén con aceite de oliva. Incorporar la sidra y dejarlo hervir para que se evapore el alcohol.
  • Desmenuzar el queso Cabrales e incorporarlo a la sartén a fuego lento. Ir removiendo con una cuchara de madera hasta que se haya deshecho por completo.
  • A continuación echar la leche y la sal mientras se continúa removiendo y se espera a que la salsa espese. Si queda demasiado líquida se puede añadir harina a fin de espesarla y dar otro golpe de calor para que no quede cruda. Probar y rectificar de sal. Reservar.
  • Sacar los escalopines del bol del adobo y pasarlos por huevo batido y harina. Freír en abundante aceite de oliva a una temperatura media para que la carne quede bien cocinada y no se queme el empanado. Dejar los escalopines sobre papel de cocina para que chupe el exceso de aceite.
  • Pelar las patatas y cortarlas en forma de bastones. Salarlas y freírlas en abundante aceite de oliva y después colocarlas sobre papel de cocina.
  • Servir los escalopines, acompañados de las patatas, y taparlo todo con la salsa de queso Cabrales.
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