El pimiento del piquillo es una famosa variedad de pimiento rojo, ligeramente picante, procedente de la localidad española de Lodosa (Navarra). Redondeado y no demasiado grande, de carne fina, su nivel de picor es apenas suficiente para calentar agradablemente el paladar, con una sensación similar a la que produce consumir un guiso agradablemente caliente. Su sabor es más intenso y sin embargo más delicado que el del pimiento morrón, lo que le ha hecho muy popular en la cocina actual. Los pimientos del piquillo suelen comercializarse en conserva, después de haber sido ligeramente asados y pelados. Pueden consumirse simplemente con aceite, solos o como guarnición; pero su sabor los hace ideales para acompañar sabrosos guisos de carne, pescado o mariscos (o incluso rellenos de estos mismos guisos).

El rape es un pescado de carne firme y delicada, que sin embargo se combina sorprendentemente bien con la fuerza del picante. Esta receta ofrece lo mejor de ambos sabores.

Ingredientes:

500 gr. de rape

1 diente de ajo

50 ml. de vino blanco

250 ml. de caldo de verduras

4 filetes de anchoa

Medio limón

30 gr. de harina

1 hoja de laurel

2 pimientos del piquillo

2 guindillas

30 ml. (2 cucharadas) de aceite de oliva

Sal

Pimienta

Aceite para freír

Preparación:

Cortar la carne del rape en rodajas de aproximadamente 2 cm. de grosor y disponerlas en una fuente.

TE GUSTARÁ TAMBIÉN:  Flan de naranja y limón

Pelar el ajo y cortarlo en láminas finas. Protegiéndose las manos con guantes, quitar el rabito de las guindillas y abrirlas longitudinalmente. Exprimir el medio limón y mezclar el zumo con todos los ingredientes anteriores. Añadir el aceite y pimienta al gusto. Cubrir el rape con esta mezcla y dejar marinar en el frigorífico durante tres horas.

Al cabo de este tiempo, escurrir las rodajas de rape y rebozarlas en harina.

Calentar abundante aceite en una sartén a fuego medio. Cuando esté a punto de hervir (hace burbujas al introducir una cuchara de madera), freír en el aceite las rodajas de rape por ambos lados hasta que estén doradas. Añadir el vino y cocinar durante cinco minutos para que se evapore el alcohol. Incorporar el caldo de verduras y dejar hervir a fuego moderado durante diez o quince minutos más, hasta que se reduzca y espese. No se debe cocinar demasiado este pescado: la carne no debería quedar demasiado blanda, sino firme, casi “al dente”. Retirar el pescado del fuego con una espumadera y disponerlo en platos individuales para servir.

En un bol aparte, picar el pimiento y las anchoas. Mezclarlo con dos cucharadas del zumo de limón del marinado y verterlo en la sartén. Sofreír durante un par de minutos hasta que el pimiento esté listo y retirar del fuego. Acompañar cada plato de rape con una cucharada de esta salsa.